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APNEA DEL SUEÑO: RESPIRA MEJOR, DUERME MEJOR

APNEA DEL SUEÑO: RESPIRA MEJOR, DUERME MEJOR
0 25 Mayo, 2017

¿Que es la Apnea del sueño?

La apnea del sueño  es un trastorno que deriva del cierre intermitente  y repetitivo de la via aérea superior. El cierre se debe al colapso inspiratorio de las paredes faringeas.  Esto  determina el cierre completo (apnea)  o parcial (hipopnea) del flujo aéreo. Por ello se denomina Síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS). La consecuencia de tener paradas respiratorias es la  falta de oxígeno (hipoxia) que alerta a tu cerebro. Como consecuencia, te despierta temporalmente (jadeo) para restablecer respiración. Al ser  este jadeo muy breve,  no  se recuerda y  piensan que han dormido correctamente. Sin embargo este ritmo constante  de sueño-vigila-sueño-vigilia interrumpe el sueño profundo reparador. El resultado es  sentir  somnolencia durante el día. Las apneas e hipopneas tienen duración variable con repercusión diferente sobre la homeostasis cardio-respiratoria. El bajo nivel de Oxigeno y la falta de sueño continuo afectan al Sistema Nervioso Central,irrigacion miocardio y cerebral.Ademas se afecta la circulación pulmonar y sistémica

¿Cuales son los Signos de la Apnea del sueño?

Clínicamente se caracteriza por una triada, “hipersomnia diurna, ronquidos y pausas de apnea referidas por el cónyuge”. Estos síntomas están presentes en casi todos los enfermos. Además son frecuentes otros trastornos neurológicos, psiquiátricos y cardio-respiratorios. Algunos estudios destacan que si alguien te dice que roncas o te dan un codazo para reiniciar la respiracion, tienes un 90% de probabilidades de padecer apnea del sueño.

Otros signos incluyen:

  • Insomnio o dificultad para dormir
  • Ronquido nocturno fuerte
  • Despertar sin aliento
  • Sonidos de jadeos y asfixia nocturnos
  • Dolores de cabeza al despertar
  • Somnolencia y cansancio extremos

 

Consecuencias en la salud

El impacto  en la salud de los pacientes con SAHOS es muy evidente siendo un problema de salud pública de gran trascendencia. Por un lado, su manifestación clinica principal, la hipersomnia diurna, tiene un importante impacto familiar, laboral y social (deterioro de las relaciones personales, absentismo laboral, accidentes de trafico). Por otro lado su prevalencia, que es elevada, creemos que se encuentra infradiagnosticada.

El ronquido, expresión del estrechamiento de la faringe, se debe a la vibración de las partes blandas de la vía aérea superior (paredes faríngeas, velo del paladar y úvula). Es, además, el síntoma más comúnmente referido por los pacientes con un SAOS o, mejor dicho, por sus cónyuges (5-7). El ronquido va siendo cada vez más sonoro, como consecuencia del aumento de la actividad de los músculos respiratorios, que intentan vencer la limitación al flujo aéreo. En un determinado momento se produce el colapso de la faringe, lo que determina el comienzo de un periodo de apnea. Los movimientos toraco-abdominales (esfuerzo respirato- rio), estimulados por la hipoxemia y la hipercapnia, aumentan de forma progresiva, incluso se hacen paradójicos. Finalmente, el silencio de la apnea se rompe con un ronquido estertoroso, que refleja el restableci- miento de la permeabilidad de la vía aérea. Los gases respiratorios sanguíneos se normalizan, el sueño se re- cupera y se reinicia asi un ciclo que se repite múltiples veces cada noche.

Durante la noche también son habituales las sacu- didas de los miembros superiores e inferiores, como expresión de un sueño irregular y agitado, los despertares súbitos con sensación de asfixia, los movimientos corporales bruscos e, incluso, la caída de la cama, el sonambulismo y la somniloquia (hablar dormido).

La reiteración de los despertares subconscientes al final de cada apnea se mantiene durante toda la noche y da lugar a la fragmentación del sueño y a la casi imposibilidad de conciliar un descanso profundo y reparador. La desestructuración de la arquitectura del sueño origina importantes manifestaciones neuro-psiquiátricas, como la somnolencia diurna excesiva, que es el síntoma más característico del SAOS y que, en sus grados más intensos, llega a ser causa de incapacidad laboral y de accidentes laborales y de tráfico . La falta de sueño profundo está también en relación con los trastornos de la conducta y de la personalidad (síndrome depresivo, irritabilidad, paranoia, etc.), la pérdida de memoria, el deterioro intelectual y la disminución de la habilidad motora y de la destreza perceptiva que, frecuentemente, padecen estos enfermos.

Las apneas obstructivas también pueden ocasionar importantes alteraciones en el intercambio gaseo- so intrapulmonar, que a su vez son responsables del mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares (10- 12) y vasculocerebrales (13) que se observa en el SAOS. Las apneas y las hipopneas dan lugar a reiterados episodios de hipoxemia e hipercapnia, que de forma secundaria provocan una vasoconstricción arterial pulmonar y sistémica. Por otro lado, los esfuerzos respiratorios que aparecen en cada apnea producen fluctuaciones en la presión intratorácica y en la homeostasis del sistema nervioso vegetativo. Estos trastornos originan, además de complejas modificaciones neurohumorales, un aumento en el tono simpático adrenérgico, que también contribuye a la elevación de la presión arterial sistémica y pulmonar y a la mayor propensión a las complicaciones cardiovas- culares.

La trascendencia de estas alteraciones es indudable en el caso de la hipertensión arterial, cuya prevalencia en el SAOS supera claramente a la encontrada en la población normal (14). De forma similar, en estos enfermos también es mayor la incidencia de arritmias cardíacas (bradicardia sinusal, paros sinusales, bloqueos aurículo-ventriculares, arritmias ventriculares, etc.) y de muerte súbita nocturna (15). La cefalea matutina, asimismo bastante frecuente, se debe a la vasodilatación cerebral ocasionada por la hipercapnia que acompaña a las apneas.

En el SAOS suelen observarse alteraciones endo- crinas diversas, como la disminución de la libido y la impotencia sexual, que parecen tener su origen en una menor secreción nocturna de testosterona. La nicturia, muy frecuente e intensa en esta enfermedad, se explica por la menor secreción nocturna de hormona antidiurética y por la mayor liberación del factor natriurético atrial. En los niños, el retraso del crecimiento se relaciona con un descenso en la producción de hormona del crecimiento, que parece secundario a la desestructuración del sueño y, sobre todo, a la pérdida de sus fases profundas (5).

Papel de una clinica dental en la detección precoz del paciente con Síndrome de Apnea hipoapnea obstructiva del sueño (SAHOS)

Existen estudios que señalan la  existencia de pacientes que no se ajustan al perfil típico de SAHOS. No son obesos, no roncan, ni presentan somnolencia diurna ni  fatiga ni dificultad para dormirse. Por tanto no son el prototipo de paciente con apnea del sueño. Por ello y debido a la asociación con dolores musculares y desgastes dentarios mecánicos  (bruxismo nocturno) , los signos de xerostomia  (caries rampante, enfermedad periodontal,aftas)  de desgaste químico por reflujo gastro-esofagico, somos los primeros en poder diagnosticar a estos pacientes